La fruta deshidratada nos brinda una dulzura natural y concentrada. Durante el proceso de secado, los azúcares se intensifican, y aunque la vitamina C suele perderse, se conservan minerales esenciales y la vitamina A. A lo largo de la historia, variedades como dátiles, higos, pasas y albaricoques han sido altamente valoradas.
Entre las frutas más adecuadas para deshidratar se encuentran manzanas, peras, brevas, higos, uvas y bananos. Si bien existen deshidratadores profesionales en el mercado, su costo puede ser elevado si no se les da un uso frecuente. Para quienes desean secar fruta ocasionalmente, el horno es una excelente alternativa.
Cómo prepararla:
- Seleccione la fruta de su preferencia, pélela si es necesario y retire el corazón o las semillas. En el caso de manzanas y peras, córtelas por la mitad. Las frutas pequeñas, como las uvas, deben secarse enteras.
- Coloque las piezas en una bandeja con la parte cortada hacia arriba. Llévelas al horno precalentado a la temperatura más baja posible.
- Deje enfriar completamente antes de almacenarlas.
¡Disfrute de una opción deliciosa y natural! 😊

No hay comentarios:
Publicar un comentario